Cartilla sobre facilitación desde la educación popular feminista

Al hablar de educación popular feminista, esta idea se potencia aún más cuando se reconoce que todo lo personal es político, que se
conoce y se aprende siempre con todo el cuerpo, con todas las emociones, con todos los sentires, y que las cicatrices que cada
una lleva dentro forman parte importantísima del saber. Que son esos saberes, politizados, los que dotan de absoluto poder para la
práctica transformadora al resignificar lo propio, al escucharse las unas a las otras, reconocerse y recuperar la alegría colectiva como principal estrategia de lucha.